La historia de DepoFilms: de un pibe con una cámara a un equipo que filma el deporte que nadie muestra.
Soy Gastón Chechi, el fundador de DepoFilms. Todo empezó en 2017, aunque en ese momento ni siquiera tenía nombre: yo era muy chico —tenía apenas 15 años— y simplemente sacaba fotos en Banco Nación, el club donde atajaba mi tío.
Las filmaciones recién llegaron en 2022, y de la forma menos pensada: por una injusticia. En un partido de visitante contra San José se armó lío dentro de la cancha y terminaron sancionando a varios jugadores de Banco que no habían hecho nada. Para el partido siguiente, mi tío me preguntó si quería ir a filmar. Agarré el celular, me fui hasta Palmira y grabé mi primer partido entero. A los chicos les sirvió, a mí me encantó, y ya no paré más.
Al principio era una sola categoría, un celular y un trípode que me compré con lo poco que juntaba. Después vinieron todas las categorías del club, y de a poco me fui haciendo conocer de boca en boca: San Luis Gonzaga, Alianza Guaymallén, COP Pacífico… Cuando ya no daba abasto para filmar todo solo, empecé a sumar gente, les di el equipo, los formé y los hice parte. Así, partido a partido, club a club, se fue armando DepoFilms.
Nuestro fuerte sigue siendo el futsal de Mendoza, que filmamos semana a semana. Pero ya empezamos a dar el salto a otros deportes y otras provincias. En hockey sobre césped nos contrató Neuquén para transmitir sus partidos en vivo, y de ahí se fueron sumando San Luis, Chubut y Córdoba. Y también entramos al rugby: nos contrata un analista de video que trabaja con varios clubes y no da abasto para filmar todo, así que nos pasa los partidos a nosotros. Hasta nos tocó cubrir a Los Pumas contra Australia acá en Mendoza. Mirá la cobertura
Somos chicos todavía, pero vamos camino a acompañar al deporte de verdad. Esto recién empieza.
Lo que nos mueve, antes que nada, es mostrar. Mostrar el laburo enorme que hay detrás de cada jugador, cada técnico y cada club para sacar adelante un deporte que casi nadie mira. Porque el deporte está lleno de talento que nunca se ve, de historias que nadie cuenta —y creemos que merecen que las vean.
Por eso hacemos las cosas bien, o no las hacemos. Nos apasiona esto y vivimos mejorando: en la calidad, en cómo filmamos, en cada detalle que capaz pasa desapercibido pero que para nosotros hace la diferencia. Nada a medias: las transmisiones en vivo, por ejemplo, no las lanzamos hasta tener el método justo para que no se corten. Si algo lleva nuestro nombre, tiene que estar bien hecho.
Y después está el sueño, que es grande: queremos ser una productora internacional, y no solo de futsal —ya estamos dando esos pasos, también en otros deportes. Pero por sobre todo queremos abrirles la puerta a los jugadores: que un pibe de Mendoza pueda ser visto por clubes del exterior y tener su oportunidad. Si podemos ser ese puente, valió la pena todo.
Esto es solo el principio. Mirá todo lo que hacemos.